ARLINGTON, Texas -- Escucho quejas por toda América Latina acerca del maltrato de uno de los mayores jonroneros de todos los tiempos. La gente lo está defendiendo y otros están enojados porque que el equipo que lo firmó el año pasado - el mismo equipo que le otorgó un contrato cuando era apenas un adolescente - ya no lo quiere.
Basta de las lágrimas. Guarden sus emociones para algo que de verdad valga la pena.
Por favor no sientan pena por el dominicano Sammy Sosa. Yo no le tengo lástima aunque él me cae bien. Hasta se puede decir que lo admiro por todo lo que ha logrado en su carrera. Podría ser uno de los mejores jugadores que he visto jugar en persona. Y quizás sea el hombre más carismático que he conocido en mi vida. ¿Y el dinero? Sosa se ha ganado más dinero que algunas generaciones de familias ganan en siglos. Es una estrella en todo sentido de la palabra.
Sí. Su vida es así de buena y probablemente mejore con el pasar de los años. Así que, por favor, no compadezcan y no odien a los Rangers de Texas por tomar otro rumbo. Cuando terminen de felicitar a Sosa por todo lo que ha logrado en su carrera, hagan lo mismo con los Rangers. La organización hizo lo correcto al no traerlo de regreso.
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